La Rancherita: combaten el lirio amarillo como especie invasora para proteger el medio ambiente
Investigadores estudian la forma de detener la reproducción de esta planta exótica que ha copado el curso del arroyo Los Quebrachos en la localidad del valle de Paravachasca.
“A veces, cuidar el ambiente significa dejar ir lo que no pertenece, por lo que nos unimos en comuna La Rancherita para recolectar lirios amarillos y devolverle espacio al bosque nativo”, sostienen desde la Fundación Ambiente Argentino.
En tanto, “estamos haciendo una prueba piloto en La Rancherita, una reserva comunal, donde firmamos un convenio con el intendente para realizar estos experimentos. Este es el tercer año que realizamos esta actividad, con la misma hipótesis, de cortar las flores de los lirios”, comenzó contando a LNM la doctora en Ciencias Biológicas y coordinadora del proyecto, Tamara Maggioni.
“Detrás de cada acción, hay conciencia. Detrás de cada flor retirada, hay futuro. Porque cuidar el ambiente es también aprender a distinguir, respetar y restaurar”, aportan desde la Fundación.
A partir del año pasado la reserva comunal fue absorbida por la Reserva Provincial Paravachasca, por lo que ahora intervienen otros actores, como el Cuerpo de Guardaparques y con el Centro de Ecología y Recursos Naturales Renovables (Cernar).
Asimismo, “vimos como forma más amigable con el medio ambiente cortar las flores de los lirios de casi toda la cuenca y es una oportunidad para involucrar a la sociedad una vez al año, en octubre, que es cuando florecen los lirios, aprovechando para hacer un poco de educación y de concientización acerca de la problemática, ya que pocos saben que es una ‘exótica invasora’ que puede llegar a ocasionar tantos problemas”, añadió la especialista.
Entonces, ¿cómo puede llegar a reaccionar la planta?
Puede reaccionar de diversas maneras. Si le corto la flor, como se ha visto en algunas plantas bulbosas, usa toda su energía para generar las flores por lo que toda la energía que está en el bulbo la utiliza el año próximo para mantenerse estable en el invierno, o sea hibernar, y después al renacer la pierde, por lo que la planta muere.
Reproducción sexual
La idea detrás de esto es que aparentemente la especie se reproduce “de forma sexual”, donde se estudió la genética de un manchón enorme de lirios y se vio que grupos muy pequeños de poblaciones cercanas eran genéticamente distintas, pues una planta que se reproduce de forma asexual, puede tener clones.
Luego de esos estudios, se dio pensar que esos ejemplares se estaban reproduciendo de forma sexual, por flores.
¿Qué se puede hacer para preservar las nativas?
Además, a partir de ese momento se vio que había formas y formas de detener esta problemática supergrave porque resulta difícil de tratar pues como crece en los cursos de agua no se les puede meter ningún químico para matarla porque se contaminaría todo.
Por otra parte, un grupo del Litoral está trabajando también sobre este tema, e incluso hay una Alianza del Hemisferio Sur (que incluye Argentina, Nueva Zelanda y Sudáfrica) que propone como alternativa el control biológico, es decir “meter una mosca para que mate las flores, lo que a mí no me gusta”, aportó la especialista.
Actividad todo terreno
Los dos primeros años se trabajó en este proyecto con el grupo de Scouts de Paravachasca. “Lo que queremos destacar desde nuestro grupo es que se trabaja desde prueba-error, porque establecimos unas “cuadratas” (donde se hacen los muestreos) y se vio cobertura. En algunas cuadratas cortamos flores y en otras no. Pero tuvimos el inconveniente de que llegó la creciente y se llevó todo”, comentó la bióloga.
El año pasado fue muy seco y los lirios no florecieron, “lo que nos dio el indicio de cómo se reproduce la especie, uno de los factores determinantes sería la cantidad de agua que hay en el medio”, dijo.
Con todos esos estudios, los especialistas trataron de ver si alguna planta nativa le puede compertir al lirio y en algunas cuadratas se plantó la “cola de caballo” pero la gente de la comuna que corta el pasto de las márgenes del arroyo arrasó con las cuadratas y se perdió el trabajo de campo, “por lo que decidimos hacer las experiencias en zonas donde no haya tanta gente”, finalizó Maggioni.
Un crecimiento rápido
“Cuando decimos que una planta es invasora, nos referimos a aquella que crece rápidamente, ocupa mucho espacio y desplaza a otras plantas, como si quisiera "apoderarse" del lugar y no dejar espacio para las demás”, aportan los investigadores que trabajan en La Rancherita.
El crecimiento descontrolado puede afectar el equilibrio natural y generar problemas económicos al dañar cultivos y otros recursos locales. En contraste, las plantas exóticas son aquellas que no son originarias del lugar en donde están, pero que no crecen descontroladamente ni se expanden afectando los ecosistemas locales.
Como corolario, en Argentina el lirio amarillo es un excelente ejemplo de planta exótica invasora, porque no es originaria de nuestro país y su rápido crecimiento y expansión generaron, y siguen generando, importantes impactos tanto ecológicos como económicos en los ecosistemas locales.



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